Hablamos en las Redes Sociales

miércoles, 26 de agosto de 2015

Desesperadamente Transparente

En cuestión de empleo y en estos tiempos, nunca fue más real la sensación de ser transparente, casi invisible. Esto en condiciones normales sería como tener súper poderes, como ser un superhombre que puede ir de un lado para otro sin ser visto, poder entrar en los lugares que nos diese la gana, sin ser detectados. Espiar, observar y luego elegir el lugar que mejor se acoplase a nuestro perfil profesional. Presentarnos a la entrevista teniendo información privilegiada, dejando atónito al entrevistador con nuestras certeras respuestas. ¡Fantástico!

Un sueño. Lo cierto es que para muchas personas con más de 45 años de edad y con un buen bagaje profesional, lo que ocurre es que son literalmente transparentes para las empresas y sus reclutadores, pero no como un poder fantástico, sino como una pesadilla diaria, construida desde el mismo momento en que se apuntan a un proceso de selección, con el mayor de los deseos de encajar y con el peso de los años.

No avisaron, nadie les dijo que después de pasar el ecuador de su vida laboral se verían en la situación de ser “despreciados” por la mayoría de las empresas en las que podrían desarrollar el resto de su trayectoria profesional, aplicando además la experiencia acumulada. Siempre pensaron que esa experiencia sería el salvoconducto que les permitiría navegar por el mundo laboral sin ningún problema. Una visa válida para cualquier frontera, sin peajes, con privilegios.

Tal vez esta seguridad les hizo bajar los brazos, no mantener la atención en lo que sucedía y confiarse en exceso. Acomodarse fue el camino indicado en todas las guías vitales, pero en realidad fue un plato servido con malicia, que todos comieron y que aún no han digerido.

Cuando perdieron sus puestos de trabajo, lo cierto es que perdieron su norte, su forma de vida, ya no solo como sustento económico, sino como forma vital de entender todos los días, uno tras otro desde hacía muchos años. Digerir el despido no fue fácil, pero más difícil ha sido darse de bruces con una realidad que les rechaza, que les deja de lado, cuando lo que pueden aportar es experiencia y buen hacer en su oficio. Se quedaron solos a los pocos días de quedar sin trabajo, algunos tuvieron el valor de pedir ayuda, consejo y empezaron a tejer una tela que luego las ha servido de protección. Pero la mayoría no acepto la realidad y continuó su lucha en solitario, pensando que todo era un gran malentendido, un galimatías que se descubriría por evidente. Pero eso no ha ocurrido, seguramente ni ocurrirá.

¿Qué puedes hacer si estás en esta situación? No hay formulas mágicas, ni soluciones empaquetas esperando que las compres, las abras y las disuelvas en zumo de naranja, para tomar cada ocho horas durante siete días. Pero si existe la opción de dar la vuelta a lo que en principio parece tu gran enemigo: La edad. Traduciendo al marco profesional, la experiencia. La podemos convertir en un buen salvoconducto, es en realidad un punto fuerte de tu DAFO personal.

¡Úsala!

La experiencia (la edad) te debe proporcionar…

  • Serenidad. Para afrontar con calma un proceso difícil y tal vez largo. Levanta la mirada hacia el futuro, no pienses solo en el corto plazo.
  • Perspectiva. Para tomar distancia con lo que ocurre a tu alrededor, para planificar tus acciones futuras y no dejarte llevar por la improvisación.
  • Oficio. Para mostrar qué es lo que sabes hacer, en que eres bueno, que puedes ofrecer en el mercado laboral. No vale todo. No ocultes nada.
  • Superación. Para conseguir un espíritu de mejora continua y demostrar que sabes adaptarte a los cambios, que no te asustan los retos, que la experiencia te hace más fuerte, pero no más lento.
  • Modestia. Para pedir ayuda a tus amigos, a tus ex compañeros, En media vida se han acumulado muchos contactos, úsalos, llama. Pero no pidas nada, no pongas al otro en medio de tu compromiso, solo informa de tu situación y preocúpate por la suya.

Puede sonar a utopía, a canto de sirenas, pero sin duda una estrategia desarrollada desde la experiencia no pasa por ofrecerte al primer postor, no vale cualquier cosa. No entres en la dinámica diaria de pedir un puesto de trabajo, más bien trabaja para mostrarte y crear la necesidad en el reclutador de conocerte, siempre será mejor que te busquen, que te requieran, que te necesiten, que te llamen. Tu experiencia lo merece.

lunes, 17 de agosto de 2015

Inteligencia Cercana

Escribir unas líneas de recomendación en algunas redes sociales o validar algunas aptitudes/actitudes expuestas de forma aleatoria en un perfil de similares redes, sinceramente no creo que aporte mucho. Ni para el que las recibe, ni para el que las redacta o recomienda. Una vez oí de una de estas redes profesionales: “No hay nada más falso que una recomendación en LinkedIn. Aquí lo dejo, pensemos en las que tenemos o hemos realizado.
Sin embargo puedo hablar de la excepción que confirma esta regla. En una ocasión escribiendo unas líneas de recomendación –Que me pidieron- para una excelente profesional en una de esas redes sociales, y según avanzaba en el texto, esa persona fue haciéndose más cercana, como más tangible. Cuando terminé me di cuenta de que había descrito más a una amiga que a una profesional.
Eso me hizo pensar en como describir a esas personas y esa cualidad. Personas que en ocasione se cruzan en tu camino y dejan una huella especial. Personas que tienen la capacidad de acercarse a los demás sin ser descubiertas, algo así como los soldados de elite, que además van camuflados. Pero a diferencia de estos, no con el objetivo de atacar o tomar una posición, sino para poder entender mejor a su interlocutor. Sin condicionarle.
Foto de @xsalas - "Salir de la norma"
Si lo trasladamos al campo de la Gestión de personas, nos encontramos con una cualidad que puede ser de mucho interés para cualquier gestor de equipos. Es una de las claves que puede usar cualquier directivo a la hora de trabajar con su equipo, desarrollar la capacidad de acercarte a las personas sin que estás tengan la sensación de ser interrogadas, sin sentir que están siendo controladas.
Desarrollar esta capacidad, que podemos llamar “Inteligencia Cercana”, es muy interesante para cualquier directivo en estos momentos, en los cuales se puede atacar la reputación de una persona en menos de 30 segundos. Es interesante para moverte en el mundo 2.0, con rapidez, con eficacia, sin molestar, pero siendo visto, percibiendo los matices que te interesen. Ser agresivo, descarado, impertinente, puede ser fácil. Ser cauto, integrador, orientador, mentor, coach, no lo es tanto.
Pon tus neuronas a trabajar, piensa como puedes conectar con los demás en un mundo donde lo que ahora importa, seguramente dentro de unos días estará pasado de moda o no tendrá el más mínimo interés. Crea vínculos afectivos para que tu proximidad sea efectiva pero no molesta, porque seguramente eso nunca pasará de moda, será útil.
Sean felices ahí afuera!!

martes, 4 de agosto de 2015

¿Cómo podemos construir una buena entrevista?


Nada más útil y decisivo que una buena entrevista en un proceso de selección, es una de las partes que lo conforman y que aporta mayor valor para el momento de la decisión de contratación. Siempre nos preguntamos si la información que obtenemos en ellas es la más adecuada y si el planteamiento que hacemos es el más idóneo para obtenerla, al menos desde en área de Recursos Humanos.

En el mundo de la empresa, sobre todo en este país, no hay problema por asumir el rol de “seleccionador” y lanzarte a realizar entrevistas, sin tener el más mínimo concepto sobre como realizarlas y que conclusiones podemos/debemos sacar. Es como opinar sobre las alineaciones y juego de tu equipo favorito, convirtiéndote sin piedad en el “entrenador” y aplicando tus ideas preconcebidas sin mayor problema.

La mayoría de las entrevistas que realizamos no proporcionan la más mínima información de valor para hacernos un planteamiento serio de toma de decisión sobre el aspirante. Lo normal es que solo nos sirvan para confirmar el sesgo que ya tenemos sobre el candidato.

Me explico, si a la información obtenida de la lectura del Curriculum, la entrevista telefónica y/o Skype y la de las redes sociales, le sumamos la impresión causada por el candidato en los 30 primeros segundos, el entrevistador ya tiene creada una imagen del entrevistado, sesgada hacia un lado u otro. Desde ese mismo momento nos limitaremos durante toda la entrevista a confirmar la impresión formada. Sea buena o mala la inclinación que tenemos, solo buscaremos mensajes en la entrevista para reforzar nuestra impresión.

Sobre todo si nos dedicamos a realizar preguntas del tipo: “Hábleme de usted” “Cuáles son sus puntos débiles” “Qué música le gusta” “Cuantas pelotas de golf cabrían en un autobús”, que harán que la entrevista sea más divertida y abierta, pero que solo nos proporcionarían datos discretos y subjetivos sobre el candidato, y que en el peor de los casos se pueden mejorar con el aprendizaje.

Foto de @xsalas "Summer Recruiting"

¿Qué tipo de entrevista es más eficaz para obtener un buen perfil del candidato?


Esta es la pregunta que nos debemos realizar desde Recursos Humanos y que en cada caso tendrá que ver también con el número de procesos de selección que realicemos, el sector al que pertenece la empresa y la cultura que nos rodea. No obstante, manteniendo esos parámetros aislados y después de recopilar información y experiencias de diferentes fuentes, creo que la mejor opción es una combinación de los diferentes formatos, pero con la base de una “Entrevista estructurada”

“La mejor entrevista debe tener el tronco común de una “Entrevista estructurada” tanto conductual como situacional, sin perder el aliciente de descubrir al candidato emocional”

Parece enrevesado, pero no lo es. Se trata de tener las entrevistas preparadas y las preguntas principales escritas y dirigidas a descubrir las capacidades el aspirante. Tanto desde el punto de vista “situacional”, donde plantearemos preguntas sobre situaciones hipotéticas relacionadas con el trabajo. Como “conductual”, donde plantearemos preguntas sobre logros anteriores, que sean equiparables al puesto al que aspiran.

Pero a diferencia de las “Entrevistas Estructuradas” puras, donde el entrevistador no debe salirse de las preguntas preparadas, en estas el entrevistador tratará de profundizar en algún momento en aquellos aspectos que nos puedan descubrir algo más la parte emocional del candidato. A la hora de evaluar las respuestas tendremos la plantilla de registro de las preguntas tipo y un margen para hacer las indicaciones no comunes. Los diferentes entrevistadores pondrán en común ambas partes de las entrevistas.

¿Qué preguntas podemos hacer en estas entrevistas?


Vamos a dar 8 ejemplos de preguntas para una entrevista estructurada, aunque podéis sacar muchas más de la página del Departamento de Estados Unidos para Asuntos de Veteranos, puedes usarlas.

  • Nombra 3 cosas que hayas hecho en los últimos 2 años para crecer profesionalmente.
  • Describe un momento en el que recibiste un feedback negativo y lo convertiste en algo positivo.
  • En el pasado, ¿Cómo has obtenido e incorporado comentarios de los clientes para mejorar los servicios de su organización? Dar ejemplos específicos.
  • Háblame de cuando hiciste una sugerencia para mejorar la calidad/efectividad de tu trabajo/equipo. ¿Cómo respondió tu responsable directo?
  • Describe el último cambio en tu trabajo que has tenido personalmente que hacer. En ese momento ¿Cómo te sentiste acerca de ese cambio? ¿Qué hiciste para hacer el cambio? ¿Cómo te sientes sobre el cambio ahora?
  • Háblame del último procedimiento/sistema/contenido que has tenido que aprender sobre tu trabajo. Dime específicamente que aspecto fue más difícil de aprender. Que es lo que más te gustó del aprendizaje. ¿Lo has podido aplicar en tu trabajo?
  • Describe una situación en la que sientas que no habías comunicado bien. ¿Cómo corregiste la situación?
  • Parte de tu trabajo es documentar lo realizado. Pon un ejemplo especifico de este trabajo entregado a tu supervisor. ¿Cuál fue el feedback?

¿Te atreves a preguntar?
Sean felices ahí afuera!! ;-) 


miércoles, 22 de julio de 2015

El papel del psicólogo en la Gestión de Personas

Cada vez hay más profesionales de la psicología en el mercado laboral, aunque no en los típicos puestos de trabajo a los que estamos acostumbrados. Esta profesión cada vez ha ganado más relevancia en el terreno empresarial, lo cual ha propiciado que los psicólogos se especialicen en Gestión de Personas (o dicho de otro modo, en el área de Recursos Humanos).

En este caso, el psicólogo se dedica a la adaptación del empleado al puesto de trabajo y en la mejora de las organizaciones con su entorno. En este punto es necesario destacar que el Departamento de Recursos Humanos cuenta con muchos perfiles distintos, así que tendremos que ver en cuáles puede incorporarse un psicólogo y qué funciones realizará.

La Gestión de Personas: qué perfiles puede ocupar un psicólogo. 

Imagen de Google
Selección de personal. Es uno de los perfiles más recurrentes para los psicólogos en el área de gestión de personas. En concreto, el psicólogo se encarga de la realización de entrevistas de evaluación y selección, el desarrollo de técnicas de entrevistas, la realización de pruebas de personalidad y de dinámicas de grupo, el desarrollo de test psicológicos de valoración de habilidades y aptitudes, la selecciónpor competencias y los reconocimientos psicológicos en puestos especiales y trabajos nocturnos. En resumen, todo lo que tenga que ver con la evaluación de un candidato para ocupar un determinado puesto de trabajo.

Gestión del conflicto. Es lógico que el psicólogo se encargue de la gestión del conflicto y de la negociación, puesto que es el experto en todo lo relacionado con la comunicación. En concreto, se tata de la resolución de problemáticas individuales, la negociación en el conflicto, la determinación de factores críticos en el desarrollo del trabajo y la prevención e intervención en el acoso laboral.

Orientación profesional. Cuando hablamos de orientación profesional nos referimos al asesoramiento para resolver cuestiones referentes a la vida profesional de los empleados. Puede tratarse de apoyos diversos, como la identificación y reconocimiento de competencias, la información y la orientación profesional para la formación y el empleo, el desarrollo de técnicas de búsqueda de empleo o la planificación y desarrollo de carreras profesionales.

Formación. Por último, un factor imprescindible para el desarrollo y la innovación en una empresa son los programas de formación para empelados. Para los psicólogos, la parte de formación comprende funciones que van desde el diseño y elaboración de programas formativos, hasta la docencia y la evaluación de éstos.

En definitiva, un psicólogo tiene muchas oportunidades laborales dentro del mundo de la Gestión de Personas. Sin ir más lejos, para poder hacer una selección de personal en condiciones, una buena gestión del conflicto y una correcta orientación profesional son indispensables este tipo de profesionales.  

Este post corresponde a la colaboración del Blog de Ximo Salas con IEBS Business School y ha sido escrito por...

Mireia Moré

Periodista inquieta. Hago entrevistas, reportajes y alguna crónica libreta y bolígrafo en mano. Puedes leerme en el blog de IEBS (http://www.iebschool.com/) y escucharme por la radio de vez en cuando

lunes, 13 de julio de 2015

8 Claves para iniciar el Cambio

Queda mucho por hacer, mucho por escribir y ojalá mucho por aprender, ya que resulta frustrante de nos digan en El barómetro 2015 de bienestar y motivaciónde los empleadosque el 59% de los españoles no es feliz en el trabajo, el 40% de los empleados se plantea dejar su empresa, que el 58% está insatisfecho con su poder adquisitivo, o que el 41% no encuentra equilibrio entre su vida laboral y personal.

Algo está cambiando, pero lo hace en España de una forma muy lenta y poco constante, no cala en la PYME la idea de mejorar el entorno y por ese camino aumentar la productividad. Ya no vale decir “El empleado es lo primero”, ahora es momento de hechos, de acciones, de toma de decisiones por parte de todos los actores. No estamos hablando de poner sofás o mesas de futbolín, no debemos envidiar a Google por sus coloridos espacios, sus toboganes o sus paseos en bicicleta. Más bien deberíamos prestar atención a su misión y al protagonismo que tienen sus empleados en la estrategia de la compañía.

De todas formas vamos a darle la vuelta a la tortilla en este post, no hablaremos de nuevo de los cambios en la empresa, si no de cómo liderar uno mismo (el empleado, el profesional) el inicio de ese cambio, independientemente de que su empresa lo vaya a realizar. Hemos dado en datos de que el 59% de los españoles no es feliz en su trabajo, pues pensemos en como salir de allí…

¿Cómo puedo iniciar mi cambio profesional?

Y así mejorar tu futuro, dentro o fuera del lugar en que te encuentres. Porque una cosa si está clara, si mejoras tu posición profesional, mejoraras tus posibilidades de cambio, buscando una alternativa que haga más compatible tu vida profesional y personal, por consiguiente aumentando tu felicidad en el trabajo.

Claves del cambio profesional - Foto de +Ximo Salas @xsalas

8 Claves para iniciar el Cambio.

1. La delgada línea que separa tu vida personal y profesional.

Nos pasamos la vida intentando separar la vida laboral de la personal, cuando en la primera de ellas invertimos más de un 50% de nuestro tiempo (si no más).

Lo hacemos por la falsa creencia de que la vida laboral solo transcurre (ocurre) para poder disfrutar después de la vida personal, convirtiéndose esta última en la única parte que construimos para disfrute de la vida y construcción de la felicidad.

Empecemos por eliminar hipocresías, esto consiste en disfrutar en todo momento de lo que estés haciendo, no hay separación alguna, eres la misma persona delante de tu ordenador en tu despacho, que viendo la tele al lado de tu pareja. Trasladamos nuestros sentimientos, emociones de una lado al otro, no las podemos dejar colgadas en el perchero de la entrada.

Ayuda a cambiar tu entorno ya, empieza por pequeños detalles y contagia a tus compañeros, lucha por mejorar el entorno en el que estás muchas horas todos los días. Aunque a veces es suficiente con una sonrisa.

Y si no lo consigues en tu puesto actual, te estarás preparando para saber como quieres que sea tu próximo reto profesional/personal.

2. Cuestiónate tu estatus actual.

Mira a tu alrededor, no creas que todo lo que ves es inamovible, pregunta y analiza lo que estás haciendo y que sentido tiene para la empresa y para que tu contribuyas al cumplimiento de sus objetivos.

Una de las peores actitudes que puedes tomar ante el desarrollo de un trabajo, es caer en la monotonía y no cuestionarte nada de lo que haces o te piden que hagas. Sabes que puedes y debes contribuir, que esa actitud hará de tu trabajo un compromiso de nuevos retos.

Si piensas que por repetir las tareas tal como te las enseñaron y obedecer a tu superior sin el menor pestañeo será una buena estrategia para mantener tu puesto de trabajo, estás muy equivocado. Todo lo que pierda personalidad podrá ser sustituido por la acción de otra persona y en el mejor de los casos por una máquina.

En el caso en que tu entorno no te permita entrar en este aspecto de tu trabajo, inicialó de todas formas, te servirá para saber como actuar en tu próximo reto profesional.

3. Pon encima de la mesa todo lo que eres.

Lo normal es que estés en un lugar de trabajo que anule todo lo que se salga de la línea marcada como uniformidad del entorno. Lo normal es que confundiéndote con el resto de compañeros seas menos molestado por el ecosistema en el que convives con otros compañeros.

Vale, puede ser una opción cómoda, pero con este comportamiento debes saber que a la larga también se confundirán tus conocimientos, tus habilidades y tu talento. Pasarás a ser uno más, sean cuales sean tus posibilidades de desarrollo profesional/personal. Incluso en momentos determinados quedarás relegado de un proyecto por el mero hecho de desconocer tus capacidades.

Toma en serio la opción de poner en valor todo lo que sabes y sientes (esta última parte es fundamental), actívalo, cuéntalo, escríbelo, haz tu lista de puntos fuertes y confía en ellos. No te “aborregues”.

Y si tienes problemas para pasar a la acción en tu entorno, no te preocupes, estos puntos fuertes son los que te permitirán cambiar a un nuevo reto profesional/personal.

4. Aprender es un verbo para conjugar.

Ni planes de formación, ni carreras diseñadas para la generalidad, huye del café para todos, del que pretenden que tomes de forma obediente para conseguir que la tensión arterial de todos sea la misma.

Debes ser consciente de tus puntos débiles, debes ser consciente de tus puntos fuertes, debes ser consciente de lo que quieres hacer para trabajar feliz. Pues fórmate para conseguirlo. Crea tu entorno personal de aprendizaje, abre los canales que necesites, busca contenidos, clasifícalos, coméntalos y compártelos con tus compañeros.

Nunca pierdas la curiosidad por aprender, pero no te quedes solo con el aprendizaje, piensa que si lo compartes conseguirás hacer de él algo colectivo, que te permitirá por una parte mejorar tu posición frente a los demás, exponer tus conocimientos. Por otra parte te mantendrá en constante evolución, ya que siempre necesitarás ese grado de avance para estar al día.

Y si en tu trabajo esto de la formación es más bien secundario, no te preocupes, ya has empezado a prepararte para tu próximo reto profesional/personal.


5. Gira hacia lo Digital.

Se entiende que no puedas usar Internet en tu trabajo, que esté prohibido, incluso mal visto por tus jefes y compañeros. Pero este pequeño contratiempo no puede dejarte fuera de este nuevo entorno, no te quedes aislado, te restará opciones en un futuro, aunque ahora en tu trabajo no veas por ningún lado las ventajas de su uso.

No es excusa, o lo es para tener la conciencia tranquila, el hecho de que no te permiten el uso de las redes sociales para dejarlas de lado en tu preparación personal/profesional. La evolución digital del mercado laboral, las opciones de dar a conocer tus conocimientos y capacidades, la exposición que te permite Internet en tu campo profesional, no es algo para dejar de lado.

Hazte visible, camina hacia tu objetivo usando todos los medios que ahora te ofrece Internet, no renuncies a construir tu propia reputación profesional que puede preceder a tu candidatura.

Y si en tu empresa está mal visto este gesto, o tienes un jefe que se siente amenazado por tu exposición profesional, no te preocupes, ya tienes el camino recorrido para cuando esa amenaza sea real, y una de dos, te consideren como eres donde estás o te marches a donde lo hagan.

6.La Motivación existe, pero la tuya es la buena.

Déjate de monsergas, no me hables de que tus jefes no te motivan, de que la motivación de tu grupo es baja o de que no te ayudan positivamente en tu motivación.

Mira, la única motivación buena es la que tú tienes, nadie, repito, nadie te da motivación, no hay brebajes mágicos, ni pócimas especiales que hagan que una persona pase de un estado de ánimo bajo y desmotivado a otro activo y motivado solo con tomarlo.

Entender que la construcción de un entorno motivador depende solo de ti y de los pasos que des para saber como tu trabajo contribuye a mejorar tu empresa y a tí mismo, será el punto de partida para levantar un edificio sin grietas. Si además ayudas a mejorar el entorno de tus compañeros sentirás una mayor satisfacción.

Si tu entorno lo que hace es entorpecer tu camino, y eso si lo pueden hacer, no te preocupes, estarás creando tus hábitos positivos para tu nuevo entorno personal/profesional.

7. No vales para contentar a los demás.

En muchas ocasiones nos comportamos en el colectivo de la empresa como zombis que solo pretenden contentar a los demás, agradar al máximo a jefes y jefecillos que supuestamente reirán nuestras gracias y premiaran la fidelidad.

Nada más lejos de la realidad. No pienses que el agradecimiento incondicional y la rendición continua para agradar a muchos, te dará la seguridad de un puesto para toda la vida. Cuando los demás vean su puesto peligrar no recordarán tu predisposición a colaborar.

Agita tu bandera, sé razonable, pero no conformista. Nada te hará mejor profesionalmente que ser tu mismo, para lo bueno y para lo malo. Y si no lo entienden, pues no te preocupes, ya sabes que en tu próximo reto profesional/personal deberás hacerlo desde el minuto uno.

8. Crea/desarrolla El camproceso que inicias y que , pero la satisfacciuro que durante el camino tendrzo. Hablamos de un proceso que inicias y que tu Marca Personal.

Parece un tópico terminar con esto, pero sin duda es la forma más eficaz de conseguir iniciar tu cambio profesional/personal. Hablamos de hacerlo bien. Hablamos de tiempo, no hablamos de resultados a corto plazo. Hablamos de un proceso que inicias y que seguro no tendrá punto final, tal vez algún punto y aparte como mucho.

Es ahora mismo la estrategia que te asegura con más certidumbre el posible éxito en este camino de diferenciación, de creación de un nuevo reto profesional/personal de éxito, o al menos diferente, que te saque de esa tediosa estadística que dice que el 59% de los empleados españoles no son felices.

Pide opinión a aquellos que saben sobre Personal Branding, no te embarques en esta aventura sin ir pertrechado con todos los artilugios que vayas a necesitar. Sé constante y fuerte, no bajes los brazos, porque seguro que durante el camino tendrás esa tentación en más de una ocasión.

El camino será largo y duro, pero la satisfacción de cada paso que consigas compensará todo el tiempo y el esfuerzo dedicado.

¡¡Te atreves a soñar?
Sean felices ahí afuera!! ;-)

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